Archivo de la etiqueta: información

La importancia de citar las fuentes, también en el blog

Una de las máximas del periodismo, y de la comunicación en general, es citar la fuente de información sin embargo, esta práctica es habitualmente olvidada en muchos medios. ¿Por qué es tan importante citar la fuente?

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Etiquetado social, una tarea de todos

La representación del contenido de un documento, lo que comúnmente podemos denominar como “etiquetado“, tiene como fin último facilitar el acceso al documento al cual representa es decir, la recuperación de la información, de ahí su vital importancia pues un incorrecto etiquetado nos llevará hasta documentos e información que no se corresponden con la que en realidad estamos demandando.

Nube de tags (o etiquetas)
Nube de tags (o etiquetas)

Etiquetado social

Tradicionalmente, asignar etiquetas a contenidos ha sido la labor profesional del documentalista sin embargo, con la llegada de internet, y más aún con la propia expansión de los medios sociales, ha sobrepasado esa esfera profesional convirtiéndose en una tarea que cualquier usuario realiza a diario: es el etiquetado social. Lejos de ser considerado ésto como una intromisión, debe ser visto como un complemento pues alcanza a contenidos y puntos de vista a los que generalmente el documentalista no accede:

  • Etiquetado de imágenes en Flickr o Instagram
  • Etiquetar a alguien, a algo o algún lugar en Facebook
  • Identificar las palabras que representen correctamente este artículo
  • Indicar los temas del libro que estamos leyendo y compartiendo en GoodReads
  • Y un largo etcétera

Todo ello son acciones de etiquetado en la web social que nos permitirán encontrar las imágenes sobre el tema que deseamos, las fotos del último viaje de nuestro amigo o descubrir nuevos libros sobre los temas que nos apasionan, entre otras muchas posibilidades.

La consecuencia directa de todo ello es que en la actualidad, que cualquier usuario pueda etiquetar contenidos constituye un acto de trabajo colaborativo que facilita, también a cualquier usuario, la recuperación de la información en la inmensidad de internet. Pensemos por un momento: cuando hacemos una búsqueda en Google ¿qué hacemos si no introducir las palabras clave o “etiquetas” de aquello sobre lo que deseamos encontrar información?

De ello deducimos que la indización tradicional, realizada por profesionales de la documentación, y el etiquetado social, realizado por cualquier usuario, sólo difieren en dos aspectos, quién la hace y cómo la hace, puesto que esta última tiene lugar en un contexto eminentemente digital en que todos los contenidos se hallan entrelazados, hipertextualizados si se me permite tal vocablo no recogido por la RAE, pero no en su finalidad que siempre es facilitar el acceso a la información.

El etiquetado social permite la recuperación de información. Asignar etiquetas en una red social de lectura como GoodReads nos permite descubrir libros acordes a nuestros gustos y a lo que estamos buscando
El etiquetado social permite la recuperación de información. Asignar etiquetas en una red social de lectura como GoodReads nos permite descubrir libros acordes a nuestros gustos y a lo que estamos buscando

Por lo tanto, tal y como señala Raquel Gómez Díaz en su libro Etiquetar en la web social, el etiquetado social puede quedar definido como “el sistema de representación del contenido donde los propios usuarios de los recursos los describen utilizando el lenguaje natural y compartiendo dichas representaciones con ayuda de las herramientas de las web 2.0”.

En el etiquetado social, son por tanto los propios usuarios los que etiquetan los contenidos que han creado o usado poniendo a disposición del resto su propia representación de los mismos a través de esas etiquetas o “tags” es decir, los usuarios facilitan a otros usuarios el acceso a ese mismo contenido a través de un lenguaje natural, y no controlado o normalizado como ocurre en la indización llevada a cabo por profesionales de la documentación.

Algunas características definitorias del etiquetado social

Como hemos dicho antes, la diferencia entre el etiquetado tradicional profesional y el etiquetado social radica en quién lo hace y cómo lo hace, y de ahí deducimos toda una serie de características que definen el etiquetado social:

  • El etiquetado social lo efectúa el propio usuario en respuesta a sus propios intereses, aunque después lo comparta con el resto.
  • Puede hacer referencia tanto a aspectos globales y esenciales del contenido como a aspectos secundarios o accesorios; incluso puede utilizar tags que tienen significado sólo para el propio usuario (“etiquetado egoísta”) o para un grupo reducido (“etiquetado amiguita”)
  • Abarca gran cantidad de puntos de vista, lo que facilita su recuperación.
  • Los usuarios pueden introducir etiquetas con contenido emocional (“bueno”, “malo”)  que no tienen valor por sí solas pero que, combinadas con con las que sí describen el contenido pueden ayudar al usuario en su búsqueda.
  • Las descripciones son mucho más heterogéneas pues se realizan por agregación es decir, un mismo documento es representado por varios usuarios sumando así aportaciones y puntos de vista.
  • El etiquetado social está en continúa evolución.

Etiquetado social: tipos.

Antes ya hemos avanzado un par de tipos de etiquetado social, veamos ahora los cuatro tipos:

  1. Etiquetado egoísta. Las etiquetas tienen sentido para quien las utiliza, pero no para el resto, por ejemplo: viaje 2004, revisar, archivar…
  2. Etiquetado amiguista cuando tiene sentido solo para un grupo de usuarios con determinados intereses comunes. Por ejemplo, “Historia promoción del 2002”
  3. Etiquetado altruista es el que busca los términos más descriptivos y cuyo uso es más conocido es decir, es el tipo de etiquetado social con mas vocación de ser compartido. Por ejemplo: “música infantil”, “educación transversal”
  4. Etiquetado populista es el que simplemente pretende que el contenido sea recuperado el mayor número de veces posible: “muy bueno”, “top5”


Como veis, el etiquetado social es un tema que todos practicamos a diario pero del que no todos conocemos lo suficiente. Si os resulta tan interesante como a mi os recomiendo un libro que ya hemos mencionado: Etiquetar en la web social de Raquel Gómez-Díaz, publicado por la editorial UOC, colección “El Profesional de la Información”. Además, os dejo aquí una estupenda reseña (PDF, 151 KB, 1 pág.) a este libro.

El quinto poder: el poder de las Redes Sociales

Portada de La Vanguardia Dossier, nº50, Enero-Marzo 2014
Portada de La Vanguardia Dossier, nº50, Enero-Marzo 2014

Con frecuencia, tal vez con mucha frecuencia, las redes sociales son poco menos que demonizadas. No podemos ignorar los riesgos y peligros derivados de un mal uso de las mismas (algo que podríamos tratar en otro post), pero sólo de eso, de su mal uso; las redes sociales no son negativas en sí mismas, mas bien todo lo contrario. En los últimos años las redes sociales están cobrando un enorme protagonismo; están colaborando en la difusión de la información y el conocimiento a una velocidad y alcance nunca vistos; están ayudando a nivel personal a muchos individuos y, especialmente, están “devolviendo el poder a la ciudadanía”.

Podríamos pasar horas, días, debatiendo los múltiples ámbitos de aplicación de las también múltiples y diversas redes sociales existentes y tal vez no acabaríamos. En este post vamos a mencionar sólo algunos, por cuestiones de espacio y tiempo, y os animo a participar con vuestros comentarios sumando todos aquellos aspectos positivos, ámbitos de aplicación, etcétera en el que las redes sociales contribuyen de uno u otro modo a mejorar nuestras vidas.

Las redes sociales y la aproximación de individuos.

Tal vez ésto resulte absolutamente evidente pero a veces resulta necesario pararnos a reflexionar precisamente en lo más evidente. Las nuevas tecnologías, internet y las redes sociales han superado las barreras del tiempo y el espacio. Ya no importa si estamos lejos o cerca pues podemos leernos, escucharnos y hasta vernos en tiempo real. Ésto, que a simple vista puede resultar anecdótico, sitúa a profesionales, investigadores, estudiantes, instituciones en contacto entre sí de una forma que antes no era posible; conecta a profesionales de la información con fuentes de información a las que antes, simplemente, no tenía acceso.@jalfocea en Flipboard

Y en el ámbito más personal, las redes sociales conectan a personas. Son muchas las personas en todo el mundo que por cuestiones de edad, movilidad, etcétera padecen de una soledad que las redes sociales ayudan a mitigar.

También ponen en contacto las redes sociales a individuos en circunstancias similares. Me refiero a personas que han padecido cualquier tipo de trauma y que a través de Twitter, Facebook, Blogs… encuentran a semejantes con los que compartir unas vivencias y superar situaciones para ellos traumáticas.

Las redes sociales como “poder social”.

No podemos dejar de un lado el acercamiento entre individuos para tratar el tema de las redes sociales como un instrumento del poder del pueblo. Facebook, YouTube o, especialmente, Twitter, han demostrado ser eficaces instrumentos de canalización a las demandas populares, ¿por qué si no recientemente en Turquía su primer ministro Recep Tayyip Erdogan ha restringido el acceso a Twitter y YouTube? ¿Por qué si no internet está tan férreamente controlado como en China o incluso prohibido como en Corea del Norte?

Iniciativas como change.org han unido a personas alejadas en causas comunes. Y en muchos casos el resultado ha sido triunfal.

Algunas peticiones actuales en change.org
Algunas peticiones actuales en change.org

 

Asociaciones en defensa de enfermedades raras, de la sanidad pública, afectados por las hipotecas, por las preferentes, organizaciones no gubernamentales y un larguísimo etcétera ahora están más próximas que nunca no sólo para conectar a individuos con colectivos sociales, si no también para conectar a colectivos sociales en defensa de unos intereses comunes (aunque en este aspecto aún queda mucho “segmentarismo” por superar). Y ello a través de redes sociales.

Comenzaron con los SMS y continuaron con Twitter. Las acciones de protesta espontáneas, o planificadas,  cobran fuerza gracias a la inmediatez y el alcance geográfico de las redes sociales cuyos límites son sólo los límites del propio planeta.

Las redes sociales y su papel en la educación y el conocimiento abierto.

Twitter, Youtube, Facebook, Blogs, etcétera. Todo ellos son redes sociales que tienen un componente lúdico, pero también todos ellos han contribuido a la difusión del conocimiento y la información como ningún instrumento hasta ahora había conseguido y sólo equiparable a la aparición de la imprenta entendida en su debido contexto histórico.

El blog, como éste que estáis leyendo, otro que poseo sobre recursos educativos para las Ciencias Sociales e infinidad de blogs que podemos encontrar, han dado voz a todos y sus contenidos son tan variados como personas y temáticas existen en nuestra Humanidad.

recursosccss.wordpress.com
recursosccss.wordpress.com

Un reciente debate en LinkedIN planteaba una sencilla cuestión: ¿cuál es la temática de vuestro blog?. Un pregunta simple pero de sorprendentes y variadas respuestas: actualidad tecnológica, tecnología aplicada a la educación, recursos educativos, arte, aplicaciones enfocadas al diseño artístico, plantas, animales, historia, geografía, matemáticas, experiencias personales…en fin, todo lo que se nos pueda ocurrir, y mucho más. El blog, unido a la enorme capacidad de difusión de redes sociales como Twitter y Facebook, han llevado el conocimiento hasta prácticamente todos los rincones del planeta (donde existe acceso a internet evidentemente) y además, de forma gratuita contribuyendo además a despertar y acentuar el altruismo de muchos usuarios que escriben sólo por el deseo de difundir.

Y qué decir de la difusión de la información de más rabiosa actualidad. ¿Quién no se ha enterado de grandes noticias a través de Twitter? Sin ir más lejos ayer mientras realizaba la compra me enteraba via Twitter de la renovación del gobierno francés.

Twitter en la educación tiene enormes posibilidades. YouTube es un gran almacén de conocimiento. FaceBook y sus grupos unen a estudiantes, profesionales y simples admiradores en torno a una temática concreta donde compartir y crear conocimiento.


Como decía al comienzo, podríamos seguir así durante largo tiempo, exponiendo temáticas y casos concretos en los que las redes sociales han actuado, a través de la mano del usuario, de forma positiva en mejorar numerosos aspectos de nuestras vidas, pero este post se haría demasiado largo. Así que os toca a vosotros dejando en los comentarios vuestros ejemplos, o en Twitter o dónde queráis porque de un modo u otro llegará a muchas personas, y eso es de lo mejor que tienen las redes sociales.

Censurados.

Censurados

Artículo 20 de la Constitución Española de 1978:

Art.20 Constitución Española 1978+

Se dice que España es un país democrático y libre. Y a los políticos, grandes directivos de prensa, etcétera no sólo de nuestro país si no de todo el llamado “mundo libre y democrático” se les llena la boca hablando de libertad de expresión. Pero la realidad es bien distinta.

Cuando hablamos de censura la mayoría de ciudadanos, especialmente los que han tenido que vivir épocas y situaciones bien distintas y más complicadas, recrean la imagen del antiguo censor que, bolígrafo en mano, tacha y reescribe aquello que de acuerdo con la moral oficial del régimen no puede ser expresado públicamente. Con la llegada de la democracia desapareció la censura oficial pero comenzaron a levantarse los cimientos de otra censura mucho más perversa basada en la manipulación y el miedo bajo la máscara de una falsa libertad de expresión encubierta. Es la censura actual.

La censura, o simplemente no poder o deber expresar libremente lo que cada individuo realmente piensa, impregna toda nuestra sociedad actual, desde gobiernos hasta al ciudadano más desconocido, pasando por empresas de todo tipo y, muy especialmente, compañías vinculadas a los sectores de la comunicación y la información.

A nivel político, la disciplina de partido supone uno de los mayores atentados a la libertad de expresión; aquel que se aparta de la opinión oficial del grupo político o sindicato al que pertenece es considerado díscolo y, de materializar su postura individual, será sancionado (recordemos las múltiples multas que por este hecho acumula la diputada “popular” Celia Villalobos como otros tantos) e incluso corre el riesgo de ser apartado.@jalfocea en Flipboard

En el sector de la comunicación, llamado a facilitar información veraz en favor de que el ciudadano  sea capaz de conformarse una opinión libre y fundamentada, la censura campa a sus anchas. Cada medio de comunicación presenta su propia línea editorial. Hasta ahí de acuerdo, nada que objetar. El problema surge cuando una visión determinada del estado de las cosas impide el afloramiento de opiniones divergentes. Y ésto, por desgracia, es práctica diaria. De todos es sabido que determinados profesionales del periodismo no tienen cabida en determinados medios, al igual que otros han sido expulsados por no coincidir con la línea del medio, una razón que, en ocasiones, no se han molestado en disimular.

Cuando la prensa sobrevive gracias a las subvenciones públicas otorgadas por el dedo del gobierno de turno ¿qué podemos esperar? La prensa actual (y no me refiero sólo a los periódicos pero sí especialmente a ellos) vive una época de franca crisis de credibilidad cuyos culpables no son si no ellos mismos, por no haber sabido encontrar un modelo económico adecuado y haber optado por plegarse a las voluntades gubernamentales que, previo pago (o subvención) controlan el ideario comunicativo profesional.

La femmeTambién otras empresas y compañías se han plegado a nuevas formas de censura amparándose en esa falsa libertad imperante. ¿Cuántos juegos, libros, obras de arte etcétera no han visto la luz por ser considerados “incorrectos”? Recientemente la compañía estadounidense Apple negaba la inclusión de una novela francesa titulada La Femme en su tienda online de ebooks porque en su portada aparece una mujer con los pechos al descubierto. Es sólo el más reciente de cientos de ejemplos que, buscando, encontramos.

La censura actual no sólo forma parte de gobiernos, instituciones o grandes medios de comunicación. Lejos de lo que a primera vista pueda parecer, la censura nos da de lleno en la cara a todos y a todas en nuestra vida anónima y cotidiana.

La actual crisis económica se ha manifestado como uno de los mejores motores para incentivar la práctica de la censura. Con más de seis millones de parados en nuestro país, el miedo a perder el trabajo que tanto se necesita se ha convertido en el mejor aliciente para “cerrar la boca”. Horas extra sin pagar, retrasos en el pago del salario, reducciones de sueldo u horas de trabajo, traslados, control de la vida personal…prácticas a todas luces, cuanto menos, inmorales y abusivas, que miles de personas se ven “obligadas” a soportar sin manifestar la menor oposición. ¿No es ésto si no una manifestación de censura basada en la amenaza oculta y el miedo constante?

Así, el miedo se ha convertido en el mejor aliado de la censura.Y si aún no os habéis dado cuenta, bajo todo lo anterior subyace la peor de las censuras posibles, la autocensura.

Es la censura basada en el miedo, la autocensura, la que minuto a minuto está corrompiendo el mal llamado sistema democrático y de libertades. Recuerdo a varios trabajadores (profesionales del periodismo) pedir disculpas por haber difundido información falsa, e incluso silenciarla, obedeciendo órdenes de instancias superiores, en el momento en que Radio Televisión Valenciana fue finalmente clausurada. No juzgo, no es mi cometido, pero está ahí y es una auténtica vergüenza.

Frente a ello, las redes sociales (Twitter, Facebook, blogs…) se habían mostrado como el reducto de la libertad de expresión, el lugar dónde manifestar abiertamente opiniones personales. Pero ésto también es una verdad a medias. El miedo llega a estos nuevos medios acrecentado, una vez más, por la situación actual. Se ha hecho tristemente necesario controlar y medir mucho tus opiniones; incluso las noticias que retuiteas pueden un día volverse en tu contra

Lamentablamente parece que hoy  la libertad de expresión auténtica sólo está reservada a quienes ya no tienen nada que perder y en el ámbito de las redes sociales.

Documentación y Televisión: relación inseparable

Sala de control de TV3 - © Pep Ribas
Sala de control de TV3 – © Pep Ribas

La televisión y la documentación mantienen una relación no sólo inseparable, si no también necesaria e imprescindible. Toda cadena de televisión cuenta con un departamento de documentación audiovisual encargado de archivar, “curar” y procurar la accesibilidad a todo su material. La finalidad de estas gigantescas bases son fundamentalmente tres:

  • facilitar de forma rápida la información solicitada por los periodistas.
  • facilitar imágenes atemporales para los programas
  • conservación del material audiovisual (del patrimonio)

La documentación audiovisual en televisión

Ésto es lo que muy acertadamente indican Jorge Caldera Serrano y Pilar Arranz Escacha en la obra Documentación Audiovisual en Televisión, editada por UOC dentro de la serie “El profesional de la información”.

Documentación audiovisual el televisión EDITORIAL UOC (cubierta del libro)
Documentación audiovisual el televisión EDITORIAL UOC (cubierta del libro)

La obra en cuestión trata de forma muy amena, breve pero a la vez exhaustiva diversos aspectos en esta relación entre televisión y Documentación desde el origen de los sistemas de información documental en televisión hasta la, a veces, difícil, tensa y incluso polémica relación entre periodistas y documentalistas en cuanto a quién debe hacerse cargo de gestionar y garantizar la conservación y accesibilidad de las bases de documentación audiovisual creadas.

Los autores mencionados sitúan la aparición de los sistemas de información documental de las cadenas de televisión en “la necesidad de explotación -comercial e interna- de los recursos audiovisuales de la empresa” concretando además una doble rentabilidad para las empresas: el abaratamiento de los costes de producción, y rentabilidad patrimonial (preservación del patrimonio audiovisual).

No entraré aquí en otros aspectos de gran interés tratados en este libro como el lugar que ocupa el servicio de documentación en el organigrama general de una empresa televisiva, su estructura interna, las características de la información audiovisual en general y en el ámbito de los informativos en particular, etcétera, pues no es objeto de este artículo presentar un resumen de los contenidos de la obra que, por otra parte, aparecen perfectamente definidos y explicados en la misma.

Sin embargo, sí conviene destacar dos importantes aspectos tratados por sus autores. Por una lado, los grandes cambios producidos en las redacciones con la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, algo de lo que ya hemos hablado extensamente en diversos artículos de este blog, pero que aquí se sintetizan de forma, nuevamente, muy acertada como son cambios en los soportes (mayor capacidad de almacenamiento y conservación) así como una mejora de la accesibilidad por parte de los usuarios (instantaneidad, “ubucuidad”), cambios en los ritmos y técnicas de trabajo, aparición de nuevas funciones y nuevos trabajos (ciberperiodista, gestor de contenidos, media manager, media browser, system manager…) o mejoras en la calidad técnica entre muchos otros.

@jalfocea en Flipboard

El segundo de los aspectos que más ha llamado mi atención en este libro ha sido el tratamiento de la relación entre el periodista y el documentalista en cuanto a la gestión de la documentación audiovisual. ¿Por qué llama mi atención este aspecto? Por una razón muy sencilla: no trata ambas profesiones como autónomas e independientes, si no como actividades vinculadas entre sí. En este sentido, en cuanto a la selección del material a conservar, “deben ser los documentalistas o periodistas del servicio de documentación los que efectúen esa selección y decidan qué material será conservado definitivamente, temporalmente o borrado“. Es una de las pocas veces en las que ambas profesiones no son mostradas de un modo excluyente. A lo largo de las siguientes páginas se continúa dejando entrever de forma más o menos explícita, que los servicios de documentación en las televisiones están, y deben estar, integrados tanto por profesionales de la documentación como por profesionales del periodismo dado que la accesibilidad, facilidad de uso y el mayor conocimiento por parte de los periodistas del sistema de información documental (…) ha provocado que ahora los periodistas también intervienen en las decisiones sobre conservación y almacenamiento de información.

“El periodista tiene que ser más documentalista”

Así, periodismo y documentación son mostradas como facetas complementarias entre sí; de hecho, el planteamiento va más allá al afirmar que “el periodista tiene que ser más documentalista” dado que en la actualidad, tanto periodistas como documentalistas acceden a la información, es necesaria la formación de usuarios es decir, los periodistas han de saber sacar el máximo rendimiento a los sistemas documentales.

En conclusión, periodismo y documentación son mostradas como actividades complementarias y necesarias entre sí sin que por ellos, documentalista y periodista pierdan la esencia de las funciones de su labor profesional.

NOTA: si estáis interesados en esta materia podéis consultar más información acerca de este libro o acceder a su compra desde aquí y si queréis leer más acerca de los cambios ocasionados por las nuevas tecnologías en los terrenos de la información, la documentación, la comunicación o el periodismo podéis acceder a una selección de artículos aquí.

Espero que os haya gustado el post de esta semana y si es así, no olvidéis el clic en “me gusta” y, sobre todo, dinfundirlo por vuestras redes sociales. Un saludo y hasta la próxima semana.

Luces y sombras de las nuevas tecnologías de la información aplicadas al periodismo (y III): ventajas y riesgos

El nuevo periodismo digital      Finalizamos esta breve serie de artículos que comenzamos hace en torno a un mes señalando de forma breve pero exhaustiva aquellas ventajas y desventajas provocadas por la irrupción de las nuevas tecnologías de la información en el ejercicio de la profesión periodística.

      En este sentido, los profesores Lourdes Martínez Rodríguez y Antonio Parra Pujante[1], ambos profesores de la Universidad de Murcia, realizan una acertada síntesis de las ventajas que internet aporta al desarrollo de la especialización periodística y que podemos aplicar al ejercicio de la profesión periodística en general:

  • Superación de los límites espacio-temporales.
  • De ello deriva la posibilidad de una mayor profundización y contextualización de los contenidos especializados a través de enlaces hipertextuales, contenido multimedia, vínculos a otras noticias, a documentación, a bases de datos o a las propias fuentes implicadas.
  • Inclusión y tratamiento de temas específicos y diferenciados, es decir, contenidos más locales, próximos y personalizados. Una mayor segmentación de audiencias que sin embargo permite llegar a un público más amplio y geográficamente disperso.
  • Internet se convierte en una eficaz herramienta para el periodista especializado pues le facilita el acceso a grandes bases de datos y documentales, le abre la posibilidad de contactar con fuentes especializadas y con ciudadanos implicados, y le ofrece múltiples posibilidades para abordar el tratamiento de un tema específico recurriendo al hipertexto, el multimedia y la interactividad.
  • La Red permite un mayor conocimiento del receptor/usuario, por la posibilidad de “feedback” e interacción; los públicos se hacen más activos, críticos y exigentes, dejan de ser receptores pasivos para convertirse en productores de contenidos.
  • Facilita el acceso a todo tipo de medios y fuentes, lo que repercute en un aumento del nivel cultural de los receptores y les convierte en implacables jueces del contenido informativo de los medios.
  • Facilita el desarrollo del periodismo de servicio mediante la aportación de datos útiles por parte tanto de periodistas como de los usuarios y las propias fuentes.
  • Proporciona cierta democratización de la información en el doble sentido del libre acceso a una pluralidad de fuentes por un lado, y de la posibilidad del usuario de crear y difundir contenidos por otro.
  • La instantaneidad (actualización constante) sustituye a la periodicidad; y se amplía el período de vigencia de los relatos, ahora almacenados y accesibles por tiempo ilimitado.

@jalfocea en Flipboard

En esta misma línea, los autores resumen además los riesgos de internet:

  • La instantaneidad y la actualización constante comportan riesgos para el desarrollo de contenidos periodísticos; la pugna por dar la noticia antes que la competencia provoca errores y el afloramiento de datos no suficientemente contrastados; o bien que entre las rutinas periodísticas acabe predominando las labores de edición y reelaboración de textos con la premisa de actualizar constantemente, sin tiempo para el análisis, la reflexión y la contextualización.
  • Excesiva dependencia de internet. Abuso del recurso a documentación e información digital (ciberfuentes) en detrimento del contacto personal con los protagonistas de la noticia, lo que puede restar interés humano a la información.
  • Sobreabundancia de información, y deficiente calidad de la misma, que dificulta al usuario poder diferenciar las fuentes útiles, creíbles y verídicas del ruido informativo o los intentos de “infoxicación”.
  • Proliferación de bulos, falsedades, rumores, etcétera debido al mal uso y abuso de formas alternativas de comunicación como foros, blogs, redes sociales…
  • Incremento de la dificultad de determinar la fiabilidad de las fuentes y la veracidad de las aportaciones ciudadanas.

 La “actualización constante” frente al debido tratamiento de la información: un ejemplo real.

      Respecto a los riesgos o peligros derivados de la instantaneidad y/o actualización constante, la periodista Carme Chaparro[2] elabora una profunda e interesante reflexión con ocasión del atentado ocurrido en Boston a mediados del pasado mes de abril de 2013 y su tratamiento inmediato por los medios de información. En este post Chaparro señala como “durante las primeras horas de caos del atentado de Boston, la cifra de fallecidos que daban los medios de comunicación locales osciló entre ninguna, dos y doce. En el fragor del momento, algunos olvidaron la prudencia.  ¿Por qué? Porque cada vez vamos más y más rápido.” Relaciona esa supuesta necesidad por ser el primero en ofrecer la noticia con sus peligros más evidentes: la no contrastación de la información (por una, también supuesta, falta de tiempo) y por lo tanto la difusión de informaciones erróneas, junto con la necesidad de mantener unos principios éticos y morales, profesionales, que eviten, en este tipo de acontecimientos, provocar aún más dolor que el ya ocasionado por el hecho en sí. Lo mismo ocurre con el tratamiento de las imágenes: “Y a veces olvidamos la prudencia. Como en el baile de cifras de muertos de Boston. O en algunas de las fotos que colgaron los periódicos en sus webs (¿habéis visto las de personas con pies y piernas amputados?)”. La solución propuesta por la periodista es simple y evidente: “siempre piensa en las familias (…)Y es que siempre estás a tiempo de subir la cifra de víctimas mortales, pero tirar al alza sin confirmación oficial (o si tú no estás allí delante contando cadáveres) es una imprudencia. De la misma manera que cuando algún medio da por fallecida a una persona que no lo está: cuidado, mucho cuidado.”

Atentado en Boston (Abril, 2013)
Atentado en Boston (Abril, 2013)

            Como conclusión a esta serie de tres artículos no podemos señalar más que los aspectos positivos y negativos de las TIC están ahí. Cada cual debe valorarlo adecuadamente y en base a un conocimiento adecuado pero lo indudable es que un NO adecuado uso de las mismas, por necesidad conduce a ciertos riesgos y a un tratamiento deficiente de la información impropio de cualquier periodista que se considere profesional.


[1] MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, Lourdes y PARRA PUJANTE, Antonio: Periodismo especializado. Teoría y práctica de la especialización informativa. Murcia : Diego Marín, 2010.